En los textos de la Prosa Edda, Thor empuña el martillo más temido de todos los mundos: el Mjölnir. No fue forjado en paz, sino bajo amenaza, con el sudor de Brokkr y Eitri y la furia del mismo relámpago.
Con él portas condena para los traidores, justicia para los tuyos y fuerza para avanzar aunque todo se caiga a pedazos. Este colgante encierra esa esencia: bruta, directa, irreversible.